7º Nudo: Discapacidad y Demencia

“Envejecer con discapacidad. Un duro proceso”

Desde 1991, el Centro Ocupacional/CAI de Pando lleva integrando en su grupo de usuarios y usuarias a personas que terminaban en su etapa escolar y también a otras que estaban en su domicilio y que llevaban años sin acudir a un servicio específico porque no lo había.

Por este motivo, no les sorprenderá si les digo que las personas con discapacidad envejecen. El tiempo pasa inexorablemente y va dejando huella.

En el día a día, debemos diseñar apoyos para las personas que tienen aún capacidades en desarrollo; pero desde hace un tiempo también, tenemos que diseñar estrategias de trabajo para personas que van perdiendo, por su envejecimiento, algunas facultades adquiridas.

No nos sorprendemos, esto es ley de vida, pero ¿Cómo abordar el proceso de envejecimiento o algo más, en personas con discapacidad? Voy a hablarles de ella…

No hace mucho, ella nos anticipaba las fechas de cumpleaños de todos/as. No solo los cumpleaños de su familia, sino los de compañeros del Centro, profesionales y hasta los hijos de éstos… Era dulce, sonriente, afable… Escribía en la pizarra, seguía instrucciones con cierta complejidad, era autónoma en su vida diaria, en sus desplazamientos, entraba y salía de casa sin apenas supervisión…

Ahora la vemos más triste, cansada, envejecida, se desorienta, no recuerda las fechas ni el taller que le toca aunque se lo hayan dicho hace un ratín; a veces, te responde bruscamente sin saber por qué (ella tampoco lo sabe y creo que cuando se da cuenta, le duele), no mantiene el ritmo que antes tenía, se le olvidan las cosas y el lugar dónde las guarda, le cuesta escribir aún copiándolo, acumula cosas que transporta y le dañan la espalda…, y tenemos miedo a que se pierda en desplazamientos que antes conocía.

Al principio pensamos que era una mala racha, que le influían los cambios en su vida, que envejecía como todos lo hacemos…

Hay una edad respetable, antecedentes familiares  que nos alertan, cuestiones físicas, problemas vasculares pero además hay una anomalía cromosómica.

Con todo ello, pensamos que puede haber algo más.  ¿Una demencia? ¿Nos equivocamos? Necesitamos ayuda para salir de este nudo.

Supongo que son comunes muchas de las cosas que se nos pasan por la cabeza a las que les pasaron a profesionales que trabajan con mayores con  este tipo de problemas.

Hemos tenido la enorme suerte de contactar con unos verdaderos PROFESIONALES en el Centro de Lada y estamos en contacto. ¡Qué bien no sentirse solos!

Tenemos temas pendientes de resolver,  como la Coordinación Sociosanitaria de la que tanto se habla y que no hay manera de llevar a la práctica de una forma efectiva. ¿Si tenemos que recorrer este duro camino apoyando a la misma persona, porqué no hacerlo de la mano?

No desfallecemos, seguiremos trabajando y buscando apoyos allá dónde pueda haberlos.

Nieves Mejuto Quintela
(Directora Centro Ocupacional/Centro de Apoyo a la Integración de Pando)

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